Liderar en la era de la distracción: el nuevo desafío del liderazgo consciente

El cerebro humano está cambiando. Estamos entrando en una era de déficit de atención inducido.

El consumo masivo de videos cortos está reconfigurando la manera en que el cerebro procesa la información y no es una exageración: La atención promedio estaría cayendo a menos de 8 segundos, menos que la capacidad de concentración de un pez dorado.


Y con él, la forma en la que lideramos, decidimos y nos relacionamos dentro de las organizaciones.

Vivimos en un entorno saturado de estímulos constantes: pantallas, notificaciones, urgencias autoimpuestas y una velocidad que no deja espacio para detenerse. Todo compite por nuestra atención. Todo quiere ser inmediato.

Pero liderar no es reaccionar.
Liderar es estar presente.

Hoy, uno de los grandes desafíos del liderazgo no es la falta de información, sino la pérdida de atención consciente. La dificultad para sostener el foco, para escuchar con profundidad, para pensar antes de actuar y decidir desde la claridad, no desde el ruido.

Cuando la atención se fragmenta, el liderazgo se debilita

En muchas organizaciones vemos señales claras de este fenómeno:

  • Reuniones donde los cuerpos están presentes, pero la atención no
  • Decisiones rápidas, pero poco reflexionadas
  • Equipos hiperconectados y, al mismo tiempo, desconectados entre sí
  • Creatividad bloqueada por la saturación mental

No se trata de falta de talento.
Se trata de exceso de ruido.

La atención se ha convertido en un recurso crítico. Y, sin embargo, pocas organizaciones la cuidan, la entrenan o la consideran parte del desarrollo del liderazgo.

Liderazgo consciente: volver a lo esencial

Desde H2O, acompañando a personas y organizaciones, observamos algo fundamental: no puede existir liderazgo consciente sin atención consciente.

La tecnología no es el problema.
El problema aparece cuando dejamos de usarla con intención y empezamos a reaccionar a ella de forma automática.

El liderazgo consciente implica crear espacios de pausa en medio de la velocidad. Espacios para:

  • Escuchar antes de responder
  • Pensar antes de decidir
  • Sentir antes de actuar
  • Elegir con criterio y coherencia

Porque liderar no es hacerlo todo más rápido.
Es hacerlo con sentido.

Las organizaciones que quieren ser sostenibles, innovadoras y humanas necesitan líderes capaces de estar presentes. Líderes que comprendan que la atención no es un detalle menor, sino la base de la claridad, la toma de decisiones y la calidad de las relaciones.

Cuidar la atención es cuidar a las personas.
Y cuidar a las personas es cuidar la organización.

En un contexto que empuja constantemente a la distracción, la verdadera ventaja competitiva puede estar en algo tan simple —y tan profundo— como esto:

¿Estamos usando la tecnología…o la tecnología ya está moldeando nuestro cerebro?

¿Estamos entrenando nuestra atención con la misma intención con la que desarrollamos estrategias, competencias y resultados?

Ahí empieza el liderazgo consciente.

Fuentes:

BBC

Reuters

The Wall Street Journal

MIT Technology Review